EMPODERANDO VIDAS CON PROPÓSITO:
Escritora invitada de hoy: Brandie Reader
¿Recuerdas el comercial de snickers que decía “come un snickers, no eres tú cuando tienes hambre”? Tan divertido como es, es cierto. Pero, si no somos nosotros mismos cuando nuestro cuerpo físico tiene hambre, ¡cuánto menos lo somos cuando nuestro cuerpo espiritual tiene hambre!
En las Escrituras, Dios habla abundantemente de que Él es nuestra sustancia, Él es nuestra porción.
En Mateo 6 nos dice en la oración del Padre: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. ¿Captamos lo que Él nos dice aquí? Él dice PAN DE CADA DÍA.
Dios tiene algo para nosotros todos los días, lo que significa que debemos buscarlo todos los días para recibir el pan que nos tiene esperando. No podemos vivir del pan de ayer, lo necesitamos todos los días.
¡Por qué querríamos hacerlo, cuando sabemos que Dios tiene algo para nosotros TODOS LOS DÍAS!
Juan 6:27 “Trabajad no por la comida que se echa a perder, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual os dará el Hijo del Hombre. Porque en él ha puesto Dios Padre su sello de aprobación.”
Juan 6:35 Entonces Jesús declaró: “Yo soy el pan de vida. El que a mí viene, nunca pasará hambre, y el que en mí cree, nunca tendrá sed.
Mateo 4:4 Respondió Jesús: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Dulces hijas, busquemos al Señor todos los días de nuestra vida. Nuestras almas necesitan ese tiempo con Él cada día, ya sean 5 minutos o 30 minutos. Así como nuestro cuerpo físico necesita alimento, nuestro cuerpo espiritual lo necesita todos los días. ¡No olvides alimentarte de la Palabra de Dios!
