MPODERANDO VIDAS CON PROPÓSITO:
Dios se conmueve por nuestras oraciones persistentes. Él nos escucha cuando clamamos día y noche. Algunas de nosotras tenemos un tremendo dolor de corazón y sentimos como si estuviéramos molestando a Dios repitiendo nuestras necesidades.
He oído a personas decir con toda seriedad: “Dios tiene un pez más grande que freír que escuchar mis peticiones”.
¡DETENTE! No pienses de esta manera. Es una mentira que el enemigo planta en tu cerebro. Él quiere que sientas que no eres amada, que no te cuidan, dejándote aislada y sola.
Dios te ama absolutamente y se preocupa por cada una de tus necesidades, por grande que sea para ti o por pequeña que se sienta en un vasto universo de necesidades. Eres importante para Dios.
Él es tu Creador. Él te ama más. Envió a Su Hijo desde el cielo para morir por ti, ¿dudas que Él se preocupa por tus peticiones? ¡Él te ama más!
La oración es comunicación con Dios. Si no ejercitamos eso, nuestra relación se debilita. Una fuerte comunicación sobre CADA preocupación mejorará tu relación con Dios. Pruébalo y verás.
¡Dios nos dice que echemos nuestras preocupaciones sobre Él porque Él se preocupa por nosotros! (1 Pedro 5:7)
